Coneval advierte que becas Benito Juárez no impactan en resultados educativos
El Coneval señala que los apoyos económicos del programa Benito Juárez se destinan principalmente a necesidades alimentarias básicas en lugar de insumos escolares.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ha publicado un análisis reciente donde advierte que los apoyos otorgados a través del Programa de Educación Básica para el Bienestar Benito Juárez no están logrando el impacto esperado en el desempeño académico de los estudiantes mexicanos. Según las observaciones del organismo, si bien el programa representa un alivio financiero para los hogares de bajos recursos, los recursos económicos son destinados mayoritariamente a la compra de alimentos y artículos de primera necesidad por parte de las familias beneficiarias.
El estudio detalla que la dispersión de los fondos cumple una función de apoyo al ingreso familiar, pero carece de mecanismos específicos que vinculen el subsidio con la mejora directa en las herramientas pedagógicas o la permanencia escolar con altos estándares de aprovechamiento. Esta situación, de acuerdo con los hallazgos, genera una brecha entre el objetivo social de combatir la deserción y la realidad educativa que enfrentan las escuelas públicas en diversas zonas del país.
Especialistas consultados por el Coneval sugieren que la estructura actual del programa prioriza el apoyo asistencial ante la urgencia de cubrir carencias básicas en los hogares. Sin embargo, esta dinámica impide que las familias utilicen el capital para gastos directamente asociados al entorno escolar, como materiales didácticos especializados, equipo tecnológico o actividades extracurriculares que podrían potenciar el rendimiento de los alumnos dentro de las aulas.
Ante este panorama, el organismo evaluador ha planteado la necesidad de revisar los criterios de operación del programa. Se propone que la Secretaría de Educación Pública y los encargados de los programas de Bienestar implementen estrategias complementarias que aseguren que una parte del apoyo se traduzca en insumos educativos reales, garantizando así que la inversión gubernamental tenga un efecto medible en la calidad del aprendizaje de la niñez mexicana.


