Dinamarca reduce la penalización por maternidad mediante políticas de cuidado infantil
Las amplias licencias parentales y servicios de cuidado en Dinamarca han logrado mitigar significativamente el impacto de la maternidad en los ingresos laborales de las mujeres.

El modelo danés de bienestar ha logrado reducir en un 80% la denominada 'penalización por maternidad', un fenómeno global donde las mujeres ven disminuidos sus ingresos y horas de trabajo tras el nacimiento de sus hijos. Este avance, consolidado a través de una robusta infraestructura de estancias infantiles públicas y licencias parentales extensas y equitativas, permite que las madres mantengan una trayectoria profesional más estable en comparación con otras economías desarrolladas.
A pesar de estos avances significativos, los datos indican que la maternidad sigue generando efectos duraderos en el desarrollo económico de las mujeres, incluso en naciones con altos estándares de protección social. La reducción de ingresos persiste debido a factores como la elección de empleos con mayor flexibilidad horaria, aunque en menor medida que en países donde el Estado no provee una red de seguridad integral para el cuidado de los menores.
En el contexto mexicano, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y diversas organizaciones de la sociedad civil han analizado cómo la falta de servicios de cuidado universal y licencias desiguales limita la participación laboral femenina. El desafío para el país radica en transitar hacia políticas que no solo faciliten la entrada de las mujeres al mercado laboral, sino que garanticen la equidad salarial y la promoción profesional durante todas las etapas de la crianza.
Expertos en políticas públicas sugieren que la implementación de esquemas de cuidado infantil más robustos, bajo la supervisión de instituciones como el IMSS o el ISSSTE, podría ser clave para cerrar las brechas existentes. La experiencia danesa demuestra que la inversión pública en la primera infancia es un factor determinante para la sostenibilidad económica de las familias y la reducción de las disparidades de género en el sector productivo.


