Sader refuerza vigilancia para erradicar el gusano barrenador en el noreste
La Secretaría de Agricultura intensificó sus protocolos sanitarios en el noreste de México, logrando una reducción en los brotes activos de gusano barrenador del ganado.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ha reforzado sus acciones de vigilancia epidemiológica y control sanitario en la región noreste de México para erradicar la presencia del gusano barrenador del ganado. Estas medidas, implementadas en coordinación con las autoridades estatales y los productores locales, buscan proteger el hato ganadero nacional y mantener la seguridad alimentaria en las entidades fronterizas.
De acuerdo con los reportes recientes de la dependencia federal, la aplicación estricta de protocolos en los puntos de verificación e inspección ha permitido disminuir de forma significativa el número de casos activos identificados en los últimos meses. Las brigadas técnicas mantienen recorridos constantes en predios y unidades de producción para la detección oportuna de larvas y la aplicación de tratamientos preventivos en los animales afectados.
El despliegue operativo incluye una mayor capacitación a los ganaderos sobre la notificación inmediata de sospechas de infestación, lo cual resulta fundamental para contener la propagación del parásito. La Sader ha enfatizado que la colaboración de los productores es el eje principal para garantizar que las zonas donde se han registrado focos de infección recuperen su estatus sanitario de manera sostenida.
Dentro de las estrategias planteadas para el corto plazo, la institución contempla fortalecer la cooperación internacional con países vecinos para armonizar las políticas de control en la franja fronteriza. Estas acciones buscan prevenir la reintroducción de la plaga y asegurar que las medidas de mitigación tengan un impacto duradero en el sector ganadero de la región.
Finalmente, la autoridad federal exhortó a los trabajadores del campo a seguir las recomendaciones técnicas difundidas en los centros de atención regional. La vigilancia epidemiológica se mantendrá como una prioridad permanente para asegurar la sanidad animal y evitar afectaciones económicas en las cadenas de producción pecuaria de la zona noreste del país.


